JACINTO CASAS RODRÍGUEZ
¿Cómo era Alaejos hace doscientos años? (1968)
[ CASAS RODRÍGUEZ, Jacinto: "¿Cómo era Alaejos hace doscientos años?", Programa de Fiestas de Nuestra Señora de la Casita , Ayuntamiento de Alaejos, 1968.]
¿CÓMO ERA ALAEJOS HACE DOSCIENTOS AÑOS?
Quizá usted, amigo lector, se haya formulado alguna vez la pregunta que encabeza este modesto escrito y es nuestro propósito satisfacer en lo posible esta hipotética curiosidad, con lo que, al mismo tiempo, amenizaremos un poco este Programa de Festejos.
Los datos que aquí se recogen están tomados de una fuente fidedigna que hoy conservamos en nuestro Archivo Municipal.
Con fecha 27 de noviembre de 1751 y en cumplimiento de un Real Decreto de 10 de octubre de 1749 se iniciaron las primeras diligencias para “la averiguación de los efectos que tiene cada individuo de este Lugar en que se pueda fundar la Única Contribución”. Se trataba, pues, de conocer una serie de datos que, bajo juramento, facilitaron varios vecinos, prácticos, de esta villa en contestación a un “Interrogatorio a que han de satisfacer, bajo juramento, las Justicias, y demás Personas, que harán comparecer los Intendentes en cada pueblo”, sobre los más diversos detalles significativos de rentas y propiedades radicantes en el término a los debidos efectos fiscales.
El interrogatorio se realizó ante D. Andrés Hernández de Zúñiga, “Regidor Perpetuo, y uno de los Caballeros de los siete nobles y antiguos Linajes de la Villa de Medina del Campo, Juez Subdelegado del Señor D. José Manuel Belarde Enríquez, Intendente General y Corregidor de la Ciudad de Segovia, su tierra y Provincia”.
El interrogatorio, las respuestas y las actas que con tal motivo se levantaron, se conservan hoy en un Manuscrito de nuestro Archivo y, dado el carácter exhaustivo de los datos que en este documento se recogen, podemos obtener una imagen bastante completa de las principales características físicas, demográficas, sociológicas y económicas que reunía nuestra Villa en aquella fecha histórica.
Tratando de sistematizar los datos que en el manuscrito encontramos y sin pretender recogerlos todos, dado el reducido espacio de que disponemos, haremos en primer lugar una breve alusión a la denominación de la Villa, para después analizar las características de su Territorio, su Población y su Economía.
I. DENOMINACIÓN. Es la primera pregunta que se formula en el citado manuscrito y a ella se contesta diciendo que este pueblo se llama Villa de ALAEXOS y su Despoblado de Valdefuentes, pertenece a la Provincia de Segovia, Partido de Cuéllar y como Señorío al Duque de Veragua.
II. TERRITORIO. El Término de la Villa se extiende de Oriente a Poniente en dos leguas y tres cuartos; de Norte a Sur en tres leguas y tres cuartos, y su perímetro es de trece leguas y media, confrontando con el Término de la Villa de Castrejón al Oriente, al Poniente con el de Castronuño, al Sur con el de Torrecilla, al Norte con el de Sieteiglesias y despoblado de Travancos.
III. POBLACIÓN. Se componía la población de quinientos treinta y ocho vecinos, entre los que se encuentran incluidos “ciento diecinueve viudas”, sin que ninguno viviera en Alquería o Casa de Campo.
El núcleo urbano estaba integrado por “quinientas veintiocho casas, de las cuales ciento una eran altas, cuatrocientas catorce bajas, seis inhabitables y tres arruinadas, incluyéndose en dicho número las del Convento de Frailes y excluido el Castillo, sin que ninguno de estos edificios pagara tributo por el establecimiento del Suelo”.
¿A que se dedicaba esta población? Desde este punto de vista podemos clasificarla en los siguientes grupos:
a) Cargos públicos. Un Corregidor y Alcalde Mayor, un Administrador de este último, un Escribano, un Alguacil de Rentas y un Pregonero.
b) Eclesiásticos. Es significativo el hecho de que en esta Villa residieran nada menos que veinticinco curas párrocos, pertenecientes a las parroquias de San Pedro y Santa María, quince clérigos, así como veintiséis religiosos más que integraban el Convento de San Francisco, de los que “veintiuno eran de Misa y cinco legos”, y por último, un abogado eclesiástico.
c) Sanitarios. Un médico, tres cirujanos y un boticario.
d) Oficios. Tres herradores, tres alfareros, cinco sastres, un dorador, dos esquiladores, ocho zapateros, un albardero, un cerrajero, un herrero, dos carpinteros, cuatro albañiles, dos carreteros, un cubero, dos tejeros, siete tejedores de lienzos, cinco fabricantes de paños y estameñas, tres barberos, dos cereros, y confiteros, diez cardadores, dos organistas, dos sacristanes, siete panaderos.
e) Comerciantes. Seis tiendas al por menor de mercería, a una de las cuales se le atribuye un beneficio anual de siete mil reales, cantidad muy superior a la que se asigna a las restantes, una abacería, siete mesones que podemos incluir en este apartado, una carnicería, un estanco y un tratante de cerdos.
f) Doscientos trece labradores, incluidos hijos y criados, doscientos dos jornaleros y ochenta y tres pastores.
Entre la población figuraban veinte pobres de solemnidad “existiendo un Hospital para su recogimiento”.
IV. ECONOMÍA. Cabe aquí destacar varios aspectos: Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio.
Respecto a la Agricultura, indica el documento que “en el término hay tierras de Alcacer, Huertas de hortaliza, Sembradura de Secano, Viñas, Prados, Monte y Eras, alcanzando una extensión total de veinte mil trescientas dos obradas, medida de tierra utilizada en aquella época y que equivalía cada una a “cuatrocientos estadales de a diecisiete cuartas”. Con referencia a la producción, se indica que “la sembradura de primera de trigo produce por quinquenio ocho fanegas, la cebada veinte y la de garbanzos cuatro, la de huertas de hortaliza ochenta cargas de berzas, y la de viñas, si es de primera, quince cántaras de mosto”.
Se vende la fanega de trigo a trece reales, la de cebada y algarroba a siete, la de centeno a ocho, la de avena a cuatro, la de garbanzos a veinticinco, la cántara de mosto a cuatro, la carga de berzas a dos y medio y el quintal de verde de todas las especies, a uno.
Las tierras están sujetas al pago de Diezmos, Primicias y Voto de Santiago, perteneciente este último a la Catedral de su nombre, y aquéllos, respectivamente, a las dos iglesias, de Santa María y de San Pedro.
Con referencia a la Ganadería, se indica que “hay ganado vacuno, yeguato, asnal, de cerda y lanar”.
Con respecto a la Industria y Comercio se puede deducir su actividad de los datos reseñados al tratar de la población.
Todos los detalles que aquí se reflejan son susceptibles de amplios comentarios, que no pudiendo hacerlos en este escrito, dejamos a la consideración de quienes hayan tenido la curiosidad o paciencia de leerlos.
Jacinto Casas Rodríguez.