Alaejos, tierra hermosa,
nunca me canso de amarte,
noble pueblo de mi Castilla
donde naciera mi madre.
Serás cuna de mis hijos,
darás a mi hogar las flores,
encierras mis alegrías (*)
y en ti pongo mis amores.
La gracia de tus mujeres
es una caricia que brinda el hogar,
el labrador sus quehaceres
convierte en delicia el campo al mirar.
Huele mejor la besana
si cada mañana la pisa tu pie,
la virgen de la Casita bendice
en su ermita del pueblo la fe.
Y con su mirar de candor
hace germinar nuestro amor,
pueblo de amor.
Alaejos, tierra hermosa,
nunca me canso de amarte,
noble pueblo de mi Castilla
donde naciera mi madre.
Serás cuna de mis hijos,
darás a mi hogar las flores,
encierras mis alegrías (*)
y en ti pongo mis amores.
Alaejos, tierra hermosa,
de nuestro amor.