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PREGÓN DE LAS FIESTAS DE NUESTRA SEÑORA DE LA CASITA 2008 

Señor Alcalde, dignísimas autoridades, reinas de las fiestas, queridos paisanos:

Permítanme que me dirija a ustedes de esta forma puesto que soy nacido en Fuentesaúco, un pueblo con muchas semejanzas con Alaejos, aunque sin sus espléndidas iglesias y casas señoriales.

Durante mi infancia y adolescencia pasé innumerables veces por Alaejos, camino de mi internado en Valladolid y la visión de las esbeltas torres de Santa María y San Pedro parecían aún más magníficas a mis ojos infantiles. Recuerdo fielmente los gélidos inviernos y los polvorientos veranos de esta querida estepa castellana.

Agradezco al Ayuntamiento de Alaejos y especialmente a su alcalde D. Carlos Mangas la invitación a pronunciar este pregón, si bien he de confesar que por unos momentos sentí “pánico escénico” por mi inexperiencia en este género literario.

Como la invitación surgió de nuestro encuentro en el hospital de la Isla del Rey de Mahón, pensé que podría aprovechar la ocasión para ensalzar la figura de uno de los alaejanos más ilustres, el médico militar D. Antonio Hernández Morejón, que nació en esta villa el 7 de julio de 1773.

El Hospital de la Isla del Rey de Menorca fue construido por los británicos, a la sazón ocupantes de la isla, en 1776. Después de un siglo de continuos cambios de soberanía, británica, francesa y española, Menorca pasó definitivamente a la Corona española en 1802, por aplicación del tratado de Amiens.  Al año siguiente fue destinado al centro hospitalario mahonés el Dr. Hernández Morejón, que en 1798 había terminado con brillantez sus estudios de Medicina en Valencia.

El hospital menorquín es una joya histórica y arquitectónica, que estuvo en funcionamiento hasta 1964.  Al dejarlo la Sanidad Militar española entró en un proceso de ruina y degradación hasta que, en el año 2004, un grupo de menorquines creó la asociación de Amigos de la Isla del Hospital para tratar de recuperarlo.

Como ha anunciado nuestro Alcalde, recientemente el Colegio de Médicos de Baleares restauró una de las salas del hospital y tuve la satisfacción de que se aceptara mi propuesta de dedicarla al Dr. Antonio Hernández Morejón que, aunque permaneció poco tiempo en Menorca, fue sin duda uno de los más destacados médicos que prestaron servicio en el centro hospitalario.  A la inauguración acudieron el Alcalde de Alaejos y la Teniente de alcalde Dña. María Ángeles Frutos.

Al iniciarse la Guerra de la Independencia, cuyo bicentenario ahora celebramos, aunque se hallaba en Soria retirado del servicio por enfermedad, el doctor Hernández Morejón se unió a la sublevación contra los franceses y cayó prisionero.  Logró escapar y pasó el resto de la contienda como jefe de la Sanidad Militar de la región de Levante, desarrollando una eficaz labor en el control de los brotes de fiebre amarilla, que significaban un grave riesgo para nuestras tropas.

En 1815 se trasladó a Madrid alcanzando la cumbre de su carrera profesional.  Fue catedrático de Medicina, médico de la Real Casa, vicepresidente de la Real Academia Nacional de Medicina y jefe supremo de la Sanidad Militar.

Su fama es debida sobre todo a su enciclopédica obra Historia bibliográfica de la medicina española, editada en siete tomos en 1840, cuatro años después de su muerte en Madrid.  Este importante tratado histórico continúa siendo aún en nuestros días una obra de consulta obligada.  Recientemente el profesor Bujosa, catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de las Islas Baleares, me mostraba su admiración ante un trabajo tan minucioso realizado con los escasos medios de la época.

La Real Academia de Medicina de las Islas Baleares, que me honro en presidir, está preparando un libro sobre la vida y la obra de este ilustre alaejano.  Cuando esté concluida estaremos gustosos de presentarla en el pueblo que le vio nacer y podría ser una buena ocasión para que se inaugurara en Alaejos una placa o monumento en memoria de tan ilustre personaje.

Sin duda, en las fiestas patronales de la Virgen de la Casita debió de participar el joven Antonio Hernández Morejón y por ello he aprovechado para recordarlo dándose la feliz coincidencia de que este año se rinde un homenaje al personal sanitario que ha prestado sus servicios en el municipio.

Queridos paisanos, felicitando a las reinas de las fiestas, reitero mi agradecimiento por su invitación y termino recomendando a todos, como lo haría el Dr. Hernández Morejón, mesura y prudencia en las celebraciones.

 Muchas gracias.

Alfonso Ballesteros Fernández.

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